Los que nos espera con los niños de hoy
Hay muchos aspectos que pongo a consideración sobre la educación y la formación integral de los niños en la actualidad. Primero la estimulación temprana, segundo la libertad absoluta que se ha propuesto como un valor fundamental, y por último, la importancia que se le da a lo que se tiene y no a lo que se es.
Ahora está de moda que los niños desde recién nacidos ingresen a instituciones de estimulación temprana, o que las mamás realicen actividades prenatales de estimulación a sus bebés in útero. Es evidente que los niños de hoy son más inquietos, buscan la forma de aprender sin que nadie les diga cómo, son más audaces, hablan como adultos en muchos casos, entienden con facilidad nuevas palabras y las situaciones que se presentan. Hasta ahí todo está bien.
Pero ¿qué sucede con estos niños cuando se encuentran en situaciones como reuniones familiares o simplemente en una clase de colegio? No saben qué hacer para poder canalizar toda la energía que tienen, no saben comportarse, normalmente terminan teniendo problemas disciplinarios y de relaciones interpersonales.
Más preocupante es que las madres piensen que si los niños no son así, hiperactivos, inquietos y hasta insoportables, debe ser que tienen problemas de retraso, o alguna enfermedad y entonces se les ocurre que deben hacerles terapias neuro- algo… obviamente algunos de los médicos que realizan estas terapias recomiendan 5 semanales y cada una cuesta 100 mil pesos, y siendo así deben ser buenísimas, sobre todo si no se necesitan, un negocio redondo.
El verdadero punto a cuestionar es qué tan adecuada es esa estimulación temprana para los niños, yo nunca tuve nada de eso y hasta ahora he sido muy normal, y creo que la mayoría de las personas de mi generación y de las anteriores tampoco tuvieron estimulación temprana y llevan vidas normales.
Otro aspecto que pongo a consideración es la supuesta libertad absoluta que los padres de hoy quieren para sus hijos.
Esa libertad que se quiere, se está haciendo más evidente en la educación que se le está dando a las generaciones nacientes, ahora los niños se están educando en ambientes donde lo más importante es la libre expresión y el libre desarrollo de la personalidad. Y como dije anteriormente es interesante ver que sí, los niños son más despiertos, audaces, también se puede decir que son muy inteligentes, entienden las cosas con más rapidez, que son muchas cualidades que no se ponen en discusión.
Lo que realmente quiero resaltar es lo groseros, altaneros y poco sociables que los niños de ahora pueden llegar a ser. Sobre todo los niños de la clase emergente, quienes lo tienen todo y lo más importante para ellos es su ropa de marca y sus loncheras del último dibujo animado que apareció, y lo peor es que son concientes que deben cuidar más la ropa de marca. Son niños de tres o cuatro años que desde ya discriminan a sus compañeros por esas cosas. Un poco aterrador.
Y pues sí, darle a un niño libertad es muy bonito, pero la libertad no es hacer lo que se le de la gana, romper la porcelana más fina en una casa y que el papá le diga al niño, “tranquilo, yo compro una nueva, que ¡pa eso hay PLATA!”.
La libertad que se les debe dar a los niños es que puedan entender los valores morales y las normas de comportamiento con las que una sociedad se rige, una idea conservadora, pero es que la verdadera libertad es poder autorregularse sin que exista una autoridad sobre nosotros, es poder entender cómo funciona el ambiente social donde se desarrolla un individuo, comprender el funcionamiento de otras culturas y aprender a ser parte de ellas y no tratar de destruir lo que no se conoce.
Otra situación vergonzosa, de pronto, es que ahora los niños ya no tienen identidad como colombianos, no tienen acento rolo, ni paisa, ni costeño, es un acento “amejicanado”, como el que se escucha cada vez más en las películas o programas donde las voces son dobladas. La identidad y la cultura propia de nuestro país se están perdiendo, y la verdad no tengo una razón, pero la situación llega a ser bastante fastidiosa y preocupante. Importante: no tengo nada contra los mejicanos.
La verdad percibo que para los padres de hoy en día es más importante mostrarle a sus hijos que lo importante es tener mucha plata, aparentar que se tiene mucha plata y no ser una persona integral, no estoy diciendo que tener plata no sea algo bueno, pero aparte de eso la vida tiene más facetas.
No sé qué es lo que queremos con los niños que se están formando. Bueno y todo el mundo dirá, “pero tienes 20 años y no tienes hijos para saber cómo se debe criar a uno”, sí es verdad, pero espero poder hacerlo de la misma forma que lo hizo mi mamá, criar a un niño normal, que esté conciente de pertenecer a esta sociedad y no a otra.
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Pero ¿qué sucede con estos niños cuando se encuentran en situaciones como reuniones familiares o simplemente en una clase de colegio? No saben qué hacer para poder canalizar toda la energía que tienen, no saben comportarse, normalmente terminan teniendo problemas disciplinarios y de relaciones interpersonales.
Más preocupante es que las madres piensen que si los niños no son así, hiperactivos, inquietos y hasta insoportables, debe ser que tienen problemas de retraso, o alguna enfermedad y entonces se les ocurre que deben hacerles terapias neuro- algo… obviamente algunos de los médicos que realizan estas terapias recomiendan 5 semanales y cada una cuesta 100 mil pesos, y siendo así deben ser buenísimas, sobre todo si no se necesitan, un negocio redondo.
El verdadero punto a cuestionar es qué tan adecuada es esa estimulación temprana para los niños, yo nunca tuve nada de eso y hasta ahora he sido muy normal, y creo que la mayoría de las personas de mi generación y de las anteriores tampoco tuvieron estimulación temprana y llevan vidas normales.
Otro aspecto que pongo a consideración es la supuesta libertad absoluta que los padres de hoy quieren para sus hijos.
Esa libertad que se quiere, se está haciendo más evidente en la educación que se le está dando a las generaciones nacientes, ahora los niños se están educando en ambientes donde lo más importante es la libre expresión y el libre desarrollo de la personalidad. Y como dije anteriormente es interesante ver que sí, los niños son más despiertos, audaces, también se puede decir que son muy inteligentes, entienden las cosas con más rapidez, que son muchas cualidades que no se ponen en discusión.
Lo que realmente quiero resaltar es lo groseros, altaneros y poco sociables que los niños de ahora pueden llegar a ser. Sobre todo los niños de la clase emergente, quienes lo tienen todo y lo más importante para ellos es su ropa de marca y sus loncheras del último dibujo animado que apareció, y lo peor es que son concientes que deben cuidar más la ropa de marca. Son niños de tres o cuatro años que desde ya discriminan a sus compañeros por esas cosas. Un poco aterrador.
Y pues sí, darle a un niño libertad es muy bonito, pero la libertad no es hacer lo que se le de la gana, romper la porcelana más fina en una casa y que el papá le diga al niño, “tranquilo, yo compro una nueva, que ¡pa eso hay PLATA!”.
La libertad que se les debe dar a los niños es que puedan entender los valores morales y las normas de comportamiento con las que una sociedad se rige, una idea conservadora, pero es que la verdadera libertad es poder autorregularse sin que exista una autoridad sobre nosotros, es poder entender cómo funciona el ambiente social donde se desarrolla un individuo, comprender el funcionamiento de otras culturas y aprender a ser parte de ellas y no tratar de destruir lo que no se conoce.
Otra situación vergonzosa, de pronto, es que ahora los niños ya no tienen identidad como colombianos, no tienen acento rolo, ni paisa, ni costeño, es un acento “amejicanado”, como el que se escucha cada vez más en las películas o programas donde las voces son dobladas. La identidad y la cultura propia de nuestro país se están perdiendo, y la verdad no tengo una razón, pero la situación llega a ser bastante fastidiosa y preocupante. Importante: no tengo nada contra los mejicanos.
La verdad percibo que para los padres de hoy en día es más importante mostrarle a sus hijos que lo importante es tener mucha plata, aparentar que se tiene mucha plata y no ser una persona integral, no estoy diciendo que tener plata no sea algo bueno, pero aparte de eso la vida tiene más facetas.
No sé qué es lo que queremos con los niños que se están formando. Bueno y todo el mundo dirá, “pero tienes 20 años y no tienes hijos para saber cómo se debe criar a uno”, sí es verdad, pero espero poder hacerlo de la misma forma que lo hizo mi mamá, criar a un niño normal, que esté conciente de pertenecer a esta sociedad y no a otra.
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